By Sotara Rorn

Abstract

This essay is about the Khmer Rouge, which took place in the 1970s in Cambodia, and its effect on Cambodian lives and freedom of expression through the arts. My project provides a look into the perseverance of Cambodians and how art has lent a helping hand in the processing of the traumatic events they endured. The process of researching, writing, and editing has helped me reconnect with my heritage and culture, which I have never had the opportunity to do before. This piece required a serious investment of time, but the end result was so meaningful and something I am deeply proud of.

El arte y el genocidio de Camboya

Con su independencia en 1950, después del dominio francés, Camboya floreció en una edad de oro para las artes creativas. Bajo la influencia de los franceses, muchos camboyanos aprendieron a actuar y hacer películas. Según Annette Hamilton, “the influence of the movies was set to expand exponentially” (22) porque el rey, Norodom Sihanouk, adoraba el cine y deseaba que los camboyanos hicieran y protagonizaran sus propias películas. Con el apoyo del rey, su familia, y otras personas trabajando con la familia real, las películas se convirtieron en algo muy importante. Hamilton explica que “[i]n Cambodia film became a widespread and popular form of entertainment with little overt political implications” (21). No obstante, todo esto cambió cuando la guerra comenzó en el año 1975. Después del genocidio de Pol Pot y la destrucción del mundo artístico de Camboya, las artes creativas ofrecieron formas de expresión y libertad que fueron esenciales para recuperarse del genocidio. Este ensayo explorará cómo diferentes formas de arte, como el baile, la escritura y la música, ayudaron a procesar el trauma.

El partido comunista de Camboya tomó el control en los años 1975-1979 (Center for Justice and Accountability). El líder del partido comunista fue Pol Pot, anteriormente conocido como Saloth Sar (Kiernan 9). Durante la guerra de Vietnam, los campesinos de Camboya sufrieron mucho y Pol Pot era un campesino también. Como Vietnam es un país vecino de Camboya, la violencia se extendió a sus comunidades: entre 1969-1973, Estados Unidos lanzó bombas y mató alrededor de 150,000 civiles viviendo en los pueblos de Plei Loh y Plei Lom, que se encuentran en el noreste, cerca de la frontera entre Camboya y Vietnam (Kiernan 23-24). También, Pol Pot era de esta área (Kiernan, 23). Cuando los Estados Unidos salió de Vietnam en 1973 y terminó su apoyo económico en 1975, Pol Pot y su ejército de Jemeres Rojos tomó la capital de Camboya, obteniendo el control de país (Kiernan 25). Es importante señalar que el ejército de Pol Pot era formado por campesinos. Tal vez porque los campesinos fueron las personas más afectadas por la violencia, ellos querían que otros camboyanos sintieran el mismo dolor que ellos sintieron. Otra posibilidad podría ser que querían tener más poder y control sobre la violencia en sus pueblos.

El plan de Pol Pot era purificar la sociedad camboyana. Para poder hacerlo, él prohibió toda influencia extranjera. Según Kiernan, esta prohibición incluyó extranjeros, los periódicos, la radio, el correo, la televisión, y el dinero (55). Básicamente, él prohibió cualquier cosa que permitiera el contacto con el mundo occidental, o el mundo moderno, porque Pol Pot creía que los camboyanos y su pureza fueron envenenados por influencias occidentales. Él creía que quitarles estas cosas los purificaría (Kiernan 56). Con el tiempo, su gobierno acabó por quitarles todos los derechos a los camboyanos. Por ejemplo, los camboyanos no tenían derecho a practicar la religión ni a libre expresión (Kiernan 56). Pol Pot obligó la gente a marchar de las ciudades al campo en un éxodo (Kiernan 64).

Durante este éxodo, dos millones de personas fueron expulsadas de la capital de Camboya, Phnom Penh. Durante este éxodo, muchas personas murieron por hambre o violencia (Illinois Holocaust Museum, “Three Years”). Si fueras un funcionario del gobierno o del ejército del partido político opositor, te asesinarían. Otras personas murieron de hambre durante la marcha hacia el campo. Si sobreviviste a la marcha, te obligaron a trabajar como un esclavo en los campos de arroz y otros sitios agrícolas (Illinois Holocaust Museum, “The Cambodian Genocide” 4). Aquí, en estos sitios agrícolas, muchas personas murieron de exceso de trabajo, agotamiento, hambre y enfermedad. La mayoría de las víctimas eran exfuncionarios del gobierno y del ejército, soldados, médicos, maestros, abogados, monjes budistas, y personas que no eran “puras” como vietnamitas, chinos, tailandeses y musulmanes. Los que se oponían al régimen también fueron víctimas (Illinois Holocaust Museum, “The Cambodian Genocide” 6).

Para sobrevivir en estos sitios, la gente trabajaba muchas horas sin pago o descansos. Ahora, los sitios son conocidos como los “killing fields,” porque las personas muertas (asesinadas o fallecidas por otras causas) fueron enterradas en fosas comunes. Dos películas han intentado describir estos sitios infames: The Killing Fields dirigido por Roland Joffé y First They Killed My Father dirigido por Angelina Jolie. Creo que fue difícil ver The Killing Fields para los camboyanos porque salió muy pronto (1985). No conozco a mucha gente camboyana que vio esta película. Una vez, escuché a mi mamá y una peluquera hablando sobre esta película. Mi mamá mencionó que ella y mi tío no pudieron ver la película porque les traía malos recuerdos del genocidio. Ella no quería volver a vivir ese momento. En 2017, Angelina Jolie, debido a su participación en la película First They Killed My Father, se convirtió en la celebridad extranjera más popular en Camboya. Creo que más personas camboyanas vieron esta película, tal vez porque salió mucho más tarde. En realidad, conozco a muchas personas que nombraron a sus hijas pensando en Angelina Jolie—si no escogieron “Angelina”, usaron “Angel” en parte del nombre. Angelina Jolie también tiene un hijo adoptado de Camboya. He visto que la gente aprecia a Angelina Jolie por difundir la cultura y la historia camboyanas.

Bajo el régimen de Pol Pot, las personas eran obligadas a asistir a sesiones en que tenían que probar su lealtad al régimen Jemeres Rojos. (Illinois Holocaust Museum, “The Cambodian Genocide” 5). Los jóvenes tenían que amar únicamente al régimen de los Jemeres Rojos y ignorar a su familia. No obstante, la familia es muy importante para los camboyanos a pesar del intento del régimen de Jemeres Rojos de destruirla. Ahora, no es raro ver a varias familias en una casa en Camboya, y en el extranjero. Tampoco es raro ver a camboyanos en el extranjero construir casas en Camboya para retirarse rodeados de su familia también. Creo que muchos camboyanos desean volver a la patria.

Al final, el genocidio cometido por el régimen de Jemeres Rojos llegó a su fin cuando Vietnam respondió con un ataque al régimen en 1979. El país fue renombrado Camboya en 1989 cuando Vietnam retiró sus tropas. Pol Pot fue exiliado a Tailandia y murió en 1998 antes de su juicio. Creo que la muerte de Pol Pot no ofreció ningún consuelo a los camboyanos. Dos millones de personas fueron asesinadas por orden suya. La memoria de su régimen perseguirá a Camboya para siempre. Las acciones de Pol Pot han manchado muchas vidas inocentes. Este evento histórico ha afectado todos los aspectos de las vidas camboyanas y seguirá afectando las vidas camboyanas. Para combatir esto, muchos camboyanos recurrieron al arte para recuperar sus vidas y controlar sus narrativas.

Una forma de arte que los camboyanos usan es ballet. Durante el genocidio, 90% de los miembros del Ballet Real de Camboya murieron por ejecución, desnutrición y trabajos forzados (Nut 280). Ballet es una de las principales expresiones artísticas de la identidad cultural camboyana y el Ballet Real de Camboya hace un papel importante en la preservación de esta importante identidad cultural. Desde el final de la guerra, el Ballet Real de Camboya ha tenido muchos cambios de nombre hasta recuperar su nombre original en 2001. Los cambios de nombre se debieron a la inestabilidad política después del genocidio (Nut 281).

Además, la princesa Norodom Buppha Devi desempeñó un papel enorme en la preservación del ballet. La princesa se convirtió en primera bailarina a los 16 años y, durante el genocidio, la princesa fue exiliada a Francia (Nut 281). No obstante, en 1991, la princesa regresó y fue nombrado Ministra de Cultura de Camboya. La princesa creó el ballet “The Legend of Apsara Mera,” que se inspiró en dos diferentes cuentos de hadas camboyanos. En 2013, el Ballet Royal de Camboya, bajo el liderazgo de la princesa, representó la obra por tres días, a una audiencia agotada, en el Brooklyn Academy of Music (Nut 279). Fue una parte importante para el festival de arte en el Brooklyn Academy of Music que se llama “Season of Cambodia” porque el ballet muestra la sociedad camboyana en proceso de reconstrucción después de tres décadas de guerra (Nut 279). Como resultado de su arduo trabajo, la princesa Norodom Buppha Devi tomó el control de la narrativa originalmente creada por el régimen Jemeres Rojos. La princesa tomó una parte de su historia más oscura y la transformó para destacar la fuerza de los camboyanos. Fue tan hermoso que la princesa y el Ballet Real de Camboya pudieron realizarlo frente a un público extranjero en un país extranjero.

Otra forma de arte que los camboyanos usan es literatura. El autor Bunkong Tuon era un niño durante el genocidio. Él y su familia escaparon del régimen Jemeres Rojos y eventualmente encontraron el camino a Tailandia. Estuvieron en campos de refugiados en Tailandia durante varios años antes de emigrar a Estados Unidos en los años 1980 (Tuon, “Bunkong Tuon's Biography”). Bunkong Tuon utiliza la literatura para contar historias sobre su experiencia y las experiencias de su familia durante el genocidio. Él habla de cómo era la vida en Camboya durante la guerra y compara la vida de ahora y la vida de entonces en sus publicaciones literarias. De hecho, el autor ha escrito muchos poemas sobre la vida antes y después de la guerra.

Uno de sus poemas se llama “Fishing for Trey Platoo”; fue publicado en 2018. El autor comienza con una escena en una playa en Cape Cod, Massachusetts. Su familia está allí, junto con otras familias inmigrantes, están pescando al lado de otro. Él explica que su familia está “looking for trey platoo, a type of mackerel like they used to eat in the refugee camps in Thailand”. Entonces, el autor explica que su familia se sentaba, comía y contaba historias sobre cómo un pez se escapó una vez o cómo uno de ellos fue atrapado por la policía tailandesa. Al final del poema, el autor dice, “No matter how hard they try, they can never understandwhy my cousin and I ever bother with fishing—Why we catch and release food, as if it’s some sport”. Esta parte es importante porque su familia pescaba para sobrevivir y él y su primo pescaban por diversión. Hay una falta de comprensión entre la generación anterior y la generación actual. Debido al trauma que su familia mayor tiene por la guerra y por vivir como refugiados, cada uno tiene diferentes cosas que considera normales. Esta diferencia en la normalidad es prominente incluso en las cosas mundanas de la vida.

Otro poema suyo se llama “The Carrying”; fue publicado en 2025. Este poema habla de su experiencia viviendo el genocidio cuando era niño. El autor habla de lo que recuerda de la guerra y dice, “[…] what is left is knowing that what remains is worth/ Carrying”. Tuon describe cómo la luna permanecía quieta sobre las selvas que cruzaban y cómo el sol los mantenía calientes. Entonces, él recuerda “The way Lok-Yeay carried me on her back, /The back that carried the land and fog, the hungry mouths/ Of children and grandchildren, the withered body of her / Husband, the grime of a widow who raised seven children/ All on her own […]”. “Lok-Yeay” significa abuela en Jemer. El autor recuerda vívidamente los sacrificios de su abuela durante la guerra. También recuerda, “[…] The way rivers carried our sorrows.” Él menciona cómo sus tías lloraron por la juventud perdida y cómo todas lloraron por el recuerdo de su madre muerta. Básicamente, el autor escribió sobre el trauma que todos llevan después del genocidio. La carga del trauma vale la pena siempre y cuando mantenga los recuerdos cerca y la historia viva. Además, es importante mantener estos recuerdos cerca para asegurarse de que la historia no se pierda. No sólo la historia de todo un pueblo, sino la historia personal también.

Otras formas de arte que los camboyanos usan son la música y el teatro. Durante el genocidio, el régimen Jemeres Rojos controlaba la producción de los medios. Esto incluía libros escolares, diarios, periódicos, revistas, canciones, y más. Según John Marston, el autor de “Khmer Rouge Songs,” tres libros titulados “Songs of the Revolution” fueron encontrados en Cornell University y en el Museo de Crímenes Genocidas en Phnom Penh, Camboya. El autor informa que muchos camboyanos dijeron que las transmisiones de estas canciones se escuchaban por los altavoces mientras realizaban trabajos forzados (103). El autor cita las palabras de Hiang Ngor, un testigo: “The music came to us faintly but clearly across the fields. It began with the national anthem… I knew them all, and hated them. They were all so un-Cambodian” (103). El régimen Jemeres Rojos trató de utilizar la música para difundir propaganda, pero no funcionó. Muchos camboyanos pensaron que era irónico. Era irónico que el régimen pensara que podían unir a la gente con la música mientras abusaba de ellos.

Marston indica que los camboyanos también escucharon canciones cuando fueron "recompensados" con actuaciones políticas de equipos artísticos también (104). Cita las palabras de Someth May quien dice (con ironía), “They sang of our love for the Angkar [the revolutionary organization]— it was as wide as the sea, it had no boundary. We were masters of our work. There was no more exploitation. We could do whatever we wanted” (104). Estos equipos realizaron música y teatro. Las piezas teatrales fueron escritas localmente, pero revisadas por las autoridades porque también se usaban con fines propagandísticos (104). Quienes presenciaran el teatro eran observados y si fue evidente su falta de simpatía hacia el régimen, correrían peligro (105). Los camboyanos describieron los bailes en equipo como "rígidos" (105). Creo que la audacia del régimen fue horrible. ¿Cómo podrían utilizar la música y el teatro, algo tan hermoso, contra su propio pueblo para impulsar sus agendas políticas? ¿Cómo es esto una recompensa?

Ahora hay nuevos músicos camboyanos. Un músico es conocido como VannDa. VannDa creció en Sihanoukville, Camboya y es un rapero cuyo objetivo es empoderar a los jóvenes camboyanos para preservar las tradiciones y el conocimiento del pasado y cambiar el futuro (Bopha Phorn). Su canción, "Time to Rise", lanzada en 2022, tiene más de 129 millones de visitas y más de 2 millones de aprobaciones. Esta fue una colaboración con Master Kong Nay, una figura destacada de la industria musical camboyana. Esta canción interpreta el instrumento tradicional chaipey deng veng, un tipo de instrumento de laúd. El artículo explica que “[i]t reminisces about the past, while passing on the torch to the younger generation” (Bopha Phorn). Luego, se ha hecho popular en el extranjero también. Él actuó en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Verano de 2024 en París y actuó en el Festival Sabaidee en California, el festival del sudeste asiático más grande de Estados Unidos.

Recientemente, hace un mes, fue parte del gran proyecto musical con otros artistas llamado “Asian State of Mind.” VannDa, en colaboración con Awich, Jay Park, KR$NA, y Masiwei, rapea sobre su propósito como rapero camboyano. Él habla de usar su nombre y su fama para recuperar las cosas que les fueron arrebatadas a los camboyanos durante la guerra: la felicidad y la cultura (Urasaki). Él usa constantemente su plataforma para apoyar a los camboyanos y ayuda a los camboyanos en el extranjero a reconectarse con su lengua materna y su cultura (Urasaki). Por esta razón, VannDa ha tenido mucho éxito y es celebrado por muchos.

Otro músico y actriz muy destacada es Jenna Norodom, un miembro de la familia real camboyana. Nació la hija de una princesa camboyana y un empresario francés. Jenna Norodom es una figura importante en Camboya que, como Vannda, quiere usar su popularidad y talento para apoyar a los camboyanos (Fran Lu). Aunque ella sólo tiene 13 años, ha tenido un gran impacto en la vida de los camboyanos. De hecho, ella sabe varios idiomas– mandarín, jemer, y francés–que la ayudan a difundir su cultura en el extranjero (Fran Lu). En realidad, con frecuencia ella viaja al extranjero para mostrar su herencia camboyana. Por ejemplo, una vez, ella visitó China y cantó canciones, en mandarín y jemer, mientras estaba vestida con el traje tradicional. Recientemente, ella colaboró con otro artista camboyano, All3rgy, y lanzaron una canción. En el vídeo musical, se les ve en Angkor Wat (patrimonio de la UNESCO) y en las calles de Camboya con ropa tradicional. En todo lo que hace, siempre difunde su cultura y muchos camboyanos están muy orgullosos de ella.

Camboya es un país con una historia compleja. Desafortunadamente, Camboya fue víctima de la violencia de su propio pueblo. Bajo el control del régimen Jemeres Rojos con su líder Pol Pot, los camboyanos estaban sometidos a trabajos forzados: una forma de esclavitud. Vivir como esclavos durante varios años cambió la vida de los camboyanos para siempre. Todo cambió, pero los camboyanos perseveraron. Camboyanos utilizaron muchos tipos diferentes de arte para responder al trauma del genocidio, como ballet, literatura, música y teatro.

La princesa Norodom Buppha Devi desempeñó un papel importante para ayudar a que el ballet camboyano se recuperara. La princesa estaba a cargo del ballet real de Camboya. Durante el genocidio, fue un objetivo del régimen debido a su estatus real. Ella escapó del país y cuando regresó, el verdadero ballet camboyano regresó con ella. Con literatura, el autor Bunkong Tuon y su escritura ayudaron no sólo a él mismo sino también a otros camboyanos, a sanar de las atrocidades de la guerra. Él escribió sobre la vida antes y después de la guerra. Sus palabras son de su propia reflexión y aceptación lo que ayuda a otros camboyanos a hacer lo mismo. Con la música y teatro, ahora Camboya tiene muchos músicos que recuperan la tradición. VannDa y Jenna Norodom son personas importantes cuando se trata de recuperar y difundir la cultura camboyana. Sus talentos y popularidad ayudan en esto.

Creo que Camboya tiene un futuro prometedor. Camboya, que antes prosperó en términos culturales y sociales, ahora tiene la oportunidad de florecer nuevamente. Gracias a la influencia de sus artistas, Camboya puede recuperar la gloria que tuvo antes la guerra. Camboya puede volver a ser lo que era en su mejor momento porque estas personas están ayudando a cambiar la sociedad. Tengo esperanza en el futuro de Camboya.

Obras citadas

Biographical Statement - Sotara Rorn

I am Sotara Rorn, and I am the youngest of three daughters born to two Cambodian immigrants. I was born and raised in Lowell, Massachusetts, which is known for its Cambodian Town and large Cambodian population. Despite this fact, I had to learn how to navigate between two different cultures, American and Cambodian, and due to assimilation reasons, I have felt disconnected with my Cambodian heritage. Thankfully, once I started attending the University of Massachusetts Lowell, I have been able to do my own research and reconnect with my Cambodian heritage.